sábado, 7 de abril de 2012

lunes, 19 de marzo de 2012

Mesopotamia. Franco Battiato



"Los hay que se envejecen, afloran recuerdos muy lejanos como si fuera ayer, me veo como en brazos de mi madre y siento aún los tiernos comentarios de mi padre. Comidas de domingos en familia, las ganas de un deseo irracional, primeros pasos, risas y dolores. La primera gota blanca, qué impresión y qué placer extraño y un enamoramiento sin sentido, por ley natural a aquella edad, primer acorde en un órgano de iglesia en la sacristía y un dogmático respeto hacia las instituciones. ¿qué cosa quedará de mi, del tránsito terrenal, de todas las impresiones que tengo en esta vida?
Me gusta el pensamiento radical, la muerte muy consciente que se autoimpuso Sócrates, y la desaparición misteriosa y única del Majorana. La vida cínica e interesante de Landolfi, opuesto pero cerca de un monje birmano, o la misantropía celeste de Benedetti Michelangeli.
Yo también mirándome, vivo desde milenios y vengo recto de la alta cultura de los sumerios, del arte cuneiforme del escriba y siempre duermo dentro de un saco porque no quiero perder el contacto con la tierra.
El valle entre los ríos de Mesopotamia que vio en sus orillas a Isaac de Nínive.
¿Qué cosa quedará de mí, del tránsito terrenal, de todas las impresiones que tengo en esta vida?"